Medias verdades y mentiras
He leído mucho sobre el fatídico accidente de hace unos días en Barajas, y voy a puntualizar algunas cosas:
“El 112 de la comunicdad de Madrid activó antes su sistema de alarma que el aeropuerto”. En todas las torres de control hay un pulsador de alarma conectado con la mayoría de los servicios del aeropuerto. En un caso como éste, la torre de control se pone inmediatamente en contacto con el centro de operaciones, quienes coordinan el dispositivo.
“El avión abortó el despegue”. Abortar un despegue es interrumpir esa maniobra una vez que el avión ha entrado en pista e iniciado carrera. He hablado con varios controladores que trabajaban ese día y me han confirmado que la primera vez que el avión alcanzó el punto de espera solicitó regresar al parking para hacer unas comprobaciones. Esta situación es frecuente, pues los pilotos realizan comprobaciones justo antes de entrar en la pista, pero no se considera un aborto de despegue.
“El avión apuró la pista más de lo normal”. La cantidad de pista que el avión necesita para despegar depende de muchos factores. No entraré a dar explicaciones sobre cada uno, pero los incrementos de las siguiente magnitudes provocan que sea necesaria más pista para despegar: Altitud del aeródromo, temperatura, humedad, volumen de carga, viento de cola… Además, cada avión tiene unos requerimientos diferentes y se comporta de forma distinta ante variaciones de estos indicadores: Los hay que les afecta más operar en aeropuertos en altura, y a otros los cambios de temperatura. Todos estos parámetros están recogidos en tablas de datos y el piloto sabe perfectamente antes de despegar cuantos metros de pista necesita para hacerlo.
“En unos dias se conocerán los motivos del accidente”. Las investigaciones son muy minuciosas y complejas. Es habitual que pasen varias semanas antes de conocer informes preliminares oficiales y dos o tres años antes de que el informe final se haga público. Pero, con seguridad, será un documento minucioso y que muy probablemente determiné lo que sucedió. Se puede consultar la página de la comisión que elabora estos informes en este enlace
Salud.
Agosto 23rd, 2008 at 5:24 pm
Es de verdad triste y exasperante ver la manera tan descarada en que los periodistas tergiversan la informaciòn y dicen cuanta burrada se les va ocurriendo.
Agosto 25th, 2008 at 2:07 pm
Esta semana pasada estaba de vacaciones por ahí y mientras desayunaba estaba ojeando la prensa, cierro el periódico lo aparto y me pongo a murmurar malhumorado, mi novia me pregunta que que me pasa y yo le digo,”¡mucha literatura y poco información!, en esta página cuentan una cosa, en esta otra todo lo contrario, haciendo titulares con las quejas de los familiares y con rumores, tres páginas y pico y nada de información.¿Las causas?, ni idea. Sino saben que contar o no tienen nada nuevo que contar, que no lo tienen porque fue antes de ayer el accidente, ¡que no lo cuenten!, y si tienen que escribir media página solo, que lo hagan.
Pues eso, mucha “literatura” y poca información. Supongo que todo esto es fruto de lo que yo llamo la búsqueda de la “noticia total” (por analogía y parodia del concepto de guerra total) en el que al final parece que solo cuenta la cantidad de “información” suministrada.
Agosto 30th, 2008 at 6:45 pm
La verdad es que hay un sabor amargo en la garganta, y que me hubiera gustado saludaros en otras circunstancias.
Estoy viviendo en Mallorca desde hace muy poco: desde marzo de este año. Desafortunadamente esto mismo que estamos viviendo en estos últimos días yo ya lo viví, en Buenos Aires, cuando un Boeing 737 de la empresa LAPA se fue largo en el despegue, impactó contra unos coches, una retroexcavadora y una cámara de regulación de gas natural, y se incendió.
En el accidente murieron más de 60 personas, entre ellas el copiloto, que había sido compañero mío en el curso de piloto comercial.
Lamentablemente los medios informativos se mueven por intereses muy distintos de los que tenemos quienes nos hemos dedicado desde hace ya tiempo a la seguridad aérea. Mientras nosotros evitamos a toda costa las conclusiones apresuradas, y nos acostumbramos a esperar los resultados de las investigaciones, ellos necesitan la noticia ya, y no dudan en inventar todo lo necesario, con tal de publicar la primicia.
Así es como se dan los tristemente célebres extremos como los impresentables al estilo del periodista argentino Guillermo Lobo (que me hizo sentir muy avergonzado, por la irresponsabilidad puesta de manifiesto por esa persona).
En el accidente que sucedió en Buenos Aires, en el mismo momento que sucedió, vinieron a mi mente dos accidentes iguales que sucedieron en Estados Unidos. Ambos fueron resultado del ajuste inadecuado de los flaps. Y efectivamente, en este caso sucedió lo mismo. Hay una película (excelente por cierto) que se llama Whisky Romeo Zulú que pinta un buen semblante de como funcionaba en Argentina una compañía aérea de ‘bajo coste’.
En este accidente, vino a mi cabeza otro accidente, sucedido en Argentina a un Boeing 737-200. Porque lo primero que no logro explicarme, es cómo un MD-83 por más cargado que esté (dentro de límites) puede recorrer 4000 metros de pista antes de intentar la rotación.
En el accidente argentino, la aceleración del avión fue muy lenta, y los pilotos no podían percibirlo. Todos sabemos que no existe una causa para ningún accidente. Existen múltiples causas, existen fallas activas y fallas latentes que se activan. Existen múltiples factores, algo que aprendimos en investigación de accidentes a partir de la ‘piedra angular’: El Caso Dryden, sucedido en 1986 en Canadá, y que es casi el paradigma de la influencia del factor humano en la accidentogénesis.
Francamente, prefiero la forma de trabajar de la NTSB, que va publicando los avances parciales, y la ‘información fáctica’ sin conclusiones. La CIAIAC tiene una forma de trabajo un poco diferente, un poco ‘oscurantista’ para mi gusto, que genera incertidumbre, ansiedad y desazón en todos aquellos que esperan que ‘les digan algo’. Si hubiera un poco más de transparencia, la gente en general aceptaría el sistema con un poco más de tranquilidad. Y se taparían las bocas de todos los ‘rumoristas’.
Pero ante todo… la paciencia. Hay que aprender a esperar.
Vimos en las fotos que un reversor (al menos) estaba armado. Esto no quiere decir nada, como parecen inferir los medios.
Todos leímos que hubo un despegue abortado previo. Esto pudo influir más de lo que creen, aunque la falla hubiera sido otra.
Todos leímos que el avión ‘es viejo’. Esto es una falacia producida por ignorancia. No existen los aviones viejos, sino los aviones bien o mal mantenidos.
Todos leímos que Spanair estaba por reemplazar este avión. Pero hay que saber que esto no se debe a que el avión no sirve, sino a razones de consumo (y económicas).
Todos ya sabíamos que Spanair estaba en una situación económica complicada, con más de 1000 empleados en la puerta del despido. Estos factores no son secundarios, porque son factores que influyen mucho en los factores humanos.
Y seguramente hay mucho más por desmitificar. Es necesario que la comunidad toda sepa que hay mucho camino por recorrer como para encontrar la inmensidad de factores que pudieron haber determinado o contribuído al accidente.
Por cierto… la Junta Investigadora Argentina soslayó una cantidad enorme de factores que no fueron desencadenantes ni coadyuvantes al accidente pero sí fueron agravantes. Hay factores que si bien no evitan el accidente, su ausencia hubiera reducido o anulado los muertos.
En el caso Argentino, si no hubiera existido un enrejado perimetral de hierro, una avenida muy transitada, una retroexcavadora en la prolongación de la pista, una estacion reguladora de presion de gas natural en la prolongación del eje de pista, varios taluds de tierra de un club de golf en la prolongación del eje de pista… y si hubiera habido una superficie blanda (similar a una cama de leka) en la prolongación del eje de pista… tal vez no hubiera habido muertos, ni tantos heridos y quemados con secuelas de por vida.
En este caso, también. Esos factores no pueden ni deben ser soslayados, y espero que cuando llegue el momento, esos factores aparezcan suficientemente considerados.
Lamento muchísimo lo sucedido. Envío desde aquí mis profundísimas condolencias a los familiares de las víctimas y a las propias víctimas. En seguridad suele decirse que no existen los accidentes no evitables. Deberíamos ser capaces de evitar que este se repita, ni aquí ni en ningún lugar del mundo.
Cordialmente,