De Congreso

Junio 4th, 2008

La semana pasada se celebró el XX Congreso de USCA (Unión Sindical de Controladores Aéreos) en Las Palmas de Gran Canaria. Nos ha dejado con un sabor inmejorable, pues además de las trece jugosas ponencias a debatir, hemos podido comprobar de primera mano la buena salud de nuestro colectivo, aquejado durante algún tiempo de una aparente pasividad y acomodamiento.

Cierto es que la situación actual, con lo que se está cociendo en las diversas instituciones que nos acechan, da para hacer varios congresos, pero creo que hemos estado a la altura y hemos logrado dar un empujón en cuatro días a la necesaria unidad de acción que tan buenos réditos nos ha dado hasta ahora.

Que dure!

Nuevo aeropuerto de Murcia

Junio 4th, 2008

Voy perdiendo la capacidad de asombro ante la desfachatez de los políticos, pero no puedo dejar de seguir denunciando las cacicadas que se siguen cometiendo impunemente, sin que haya una voz autorizada que ponga fin a estos desmanes: El consejo de ministros ha dado luz verde a la construcción de un nuevo aeropuerto en Murcia. Además de los de Ciudad Real y Castellón, ahora éste.

Una nueva infraestructura debería ser siempre bienvenida, pero esto es matar moscas a cañonazos. La ubicación de este aeropuerto está justo en medio de una zona militar restringida, la R-63, que está dedicada a la formación de pilotos de combate del ejército del aire, con base en San Javier, Murcia. También está muy cercana la base de Armilla, donde se realizan frecuentemente ejercicios de paracaidismo, también militares. Es una viejísima aspiración del centro de control de Valencia el poder contar con un poquito más de espacio aéreo en el entorno del aeropuerto de Alicante (80.000 movimientos y más de 9 millones de pasajeros el pasado 2007) que ha venido siendo denegada sistemáticamente por los responsables militares. Esto nos está obligando desde hace años a trabajar con una situación complicada y poco desable: Poco sitio y mucho avión. Además, los tráficos de la R-63 van pilotados por alumnos en aprendizaje. Su pericia no es la más adecuada para lidiar con entornos complejos, y ahora la situación se enrevesará aún más.
Además del aeropuerto de Alicante, la base de San Javier, también cuenta con abundante tráfico civil, unos 20.000 movimientos y más de 2 millones de pasajeros el pasado año. Con el nuevo aeropuerto, serán 3 las infraestructuras que coexistan, sin lugar a dudas demasiadas para tan poco espacio, lo que dificultará aún más las cosas. Por otro lado, la demanda de pasajeros lleva años con incrementos más que modestos en comparación a la media nacional: Tanto la costa alicantina como la murciana tiene unas infraestructuras turísticas asentadas y estables, por lo que no es previsible un crecimiento a medio plazo de visitantes que aconsejaran la inversión.

Pero aquí todo Cristo quiere tener su aeropuerto. Si no es internacional, entonces ya no eres ni de segunda. No tendrás un montón de constructores agradecidos por el pastel de la obra que se acordarán de tí cuando pierdas las elecciones, especialmente ahora que el ladrillo residencial va perdiendo fuelle: Una obrita de 100.000 millones de pesetas nos viene que ni pintada para salvar los cuartos unos cuantos años. Por no hablar de lo que farda inaugurar un mamotreto de este tipo, y el colgarse semejante medallón, aunque en el reverso ponga: “Aquí yacen 6.000 millones de euros de los contribuyentes murcianos”
El futuro, no obstante, es bastante previsible. Los constructores habrán cobrado su obra y desaparecido del mapa. Nadie se acordará del político ¿tonto? que promovió ese desaguisado mientras él duerme en un cómodo sillón de un consejo de administración de una reputada S.A. “Mamá” AENA, por decreto, igual que la creación, se hará cargo en unos años de la deficitaria infraestructura, metiéndola en el mismo saco que todas las demás, para, mientras se mantenga la más que necesaria unión de los aeropuertos, sus pérdidas sean enjugadas por las rentabilidades de las grandes. Un lastre más que quitará margen para acometer otras empresas más necesarias, eficaces y útiles.

Tenemos contratado el domino www.contactoradar.com hasta el 2012. Quizá veamos alguna de estas profecías.

Salud. Ante todo, mucha salud.

P.

Poesía en la frecuencia

Mayo 19th, 2008

La historia que me dispongo a contar es algo triste y, la verdad, no sé por qué voy a contarla ahora y no, por decir algo, dentro de un mes o dentro de un año, o nunca.

Supongo que lo hago por nostalgia de mi amigo el poeta portugués Ivo Machado, que es uno de los dos protagonistas, o tal vez porque acabo de comprar una pequeña avioneta de metal que ahora tengo en mi escritorio. Disculpen el tono personal. Esta historia será excesivamente personal.

El protagonista número Uno es, como ya dije, el poeta Ivo Machado, nacido en las islas Azores, pero lo que nos importa es que en su identidad civil, la de todos los días, es controlador aéreo, una de esas personas que están en las torres de control de los aeropuertos y guían a los aviones a través de las rutas del cielo.

La historia es la siguiente: cuando Ivo era un joven de 25 años (a mediados de los ochenta) controlaba vuelos en el aeropuerto de la isla de Santa María, la más grande del archipiélago de las Azores, en mitad del Atlántico, equidistante de Europa y América del Norte.

Una noche, al llegar a su trabajo, el jefe le dijo:

-Hoy dirigirás un solo avión.

Ivo se extrañó, pues lo normal era llevar una docena de aeronaves.

Entonces el jefe le explicó:

-Es un caso especial, un piloto inglés que lleva un bombardero británico de la Segunda Guerra Mundial hacia Florida para un coleccionista de aviones que lo compró en una subasta en Londres.

Hizo escala aquí y continuó hacia Canadá, pues tiene poca autonomía, pero lo sorprendió una tormenta, debió volar en zigzag y ahora le queda poca gasolina. No le alcanza para llegar a Canadá y tampoco para regresar. Caerá al mar.

Al decir esto le pasó los audífonos a Ivo.

-Debes tranquilizarlo, está muy nervioso. Dile que un destacamento de socorristas canadienses ya partió en lanchas y helicópteros hacia el lugar estimado de caída.

Ivo se puso los audífonos y empezó a hablar con el piloto, que en verdad estaba muy nervioso. Lo primero que éste quiso saber fue la temperatura del agua y si había tiburones, pero Ivo lo tranquilizó al respecto. No había.

Luego empezaron a hablar en tono personal, algo infrecuente entre una torre de control y un aviador. El inglés le preguntó a Ivo qué hacía en la vida, le pidió que le hablara de sus gustos y de sus sentimientos.

Ivo dijo que era poeta y el inglés pidió que recitara algo de memoria. Por suerte mi amigo recordaba algunos poemas de Walt Whitman y de Coleridge y de Emily Dickinson. Se los dijo y así pasaron un buen rato, comentando los sonetos de la vida y de la muerte y algunos pasajes de la Balada del viejo marinero, que Ivo recordaba, donde también un hombre batallaba contra la furia del mundo.

Pasó el tiempo y el aviador, ya más tranquilo, le pidió que recitara los suyos propios, y entonces Ivo, haciendo un esfuerzo, tradujo sus poemas al inglés para decírselos sólo a él, un piloto que luchaba en un viejo bombardero contra una violenta tempestad, en medio de la noche y sobre el océano, la imagen más nítida y aterradora de la soledad.

“Noto una tristeza profunda, un cierto descreimiento”, le dijo el aviador, y hablaron de la vida y de los sueños y de la fragilidad de las cosas, y por supuesto del futuro, que no será de la poesía, hasta que llegó el temido momento en que la aguja de la gasolina sobrepasó el rojo y el bombardero cayó al mar.

Cuando esto sucedió el jefe de la torre de control le dijo a Ivo que se marchara a su casa.

Después de una experiencia tan dura no era bueno que dirigiera a otras aeronaves.Al día siguiente mi amigo supo el desenlace. Los socorristas encontraron el avión intacto, flotando sobre el oleaje, pero el piloto había muerto. Al chocar contra el agua una parte de la cabina se desprendió y lo golpeó en la nuca.

“Ese hombre murió tranquilo”, me dice hoy Ivo, “y es por eso que sigo escribiendo poesía”.

Meses después la IATA investigó el accidente e Ivo debió escuchar, ante un jurado, la grabación de su charla con el piloto. Lo felicitaron.

Fue la única vez en la historia de la aviación en que las frecuencias de una torre de control estuvieron saturadas de versos. El hecho causó buena impresión y poco después Ivo fue trasladado al aeropuerto de Porto.

“Aún sueño con su voz”, me dice Ivo, y yo lo comprendo, y pienso que siempre se debería escribir de ese modo: como si todas nuestras palabras fueran para un piloto que lucha solo, en medio de la noche, contra una violenta tempestad.

- Santiago Gamboa (Bogotá, 1965) autor de las novela El síndrome de Ulises -

Simuvuelo

Mayo 8th, 2008

Me hacen llegar este mensaje, que corto y pego integralmente para inaugurar esta categoría:

Queridos Socios y Amigos,

Tenemos el gusto de invitaros a visionar la película realizada por el Aeroclub Simuvuelo (Asociación Española de Simulación de Vuelo) que intenta contar en media hora y en CUATRO CAPÍTULOS la evolución de la Aviación Española desde sus orígenes hasta hoy. Ésta producción fue distribuidas hace cuatro temporadas entre los Socios del Aeroclub Simuvuelo en formato CD, hoy los medios a nuestro alcance nos permiten ofrecer éste trabajo a toda la comunidad para su disfrute.
La presentación y locución corre a cargo de D. Antonio Morales, Ex - Presidente del Aeroclub Simuvuelo e Historiador Aeronáutico reconocido en nuestro universo de entusiastas de la aviación. La parte técnica y cámara corresponde a D. Baltasar Rodríguez (Tasín), Ex - Miembro de la Junta Directiva del Aeroclub Simuvuelo. Con ambos el Aeroclub Simuvuelo está en deuda desde su fundación por los innumerables trabajos y aportaciones realizados para el mismo al igual que otros muchos compañeros.
La propiedad es del Aeroclub Simuvuelo pero está a vuestra disposición y podéis colgar y/o difundir éste trabajo como estiméis a fin de que pueda conocerlo el máximo de compañeros posible.
Podéis ver estos cuatro capítulos de 10 minutos cada uno en la Web del Aeroclub Simuvuelo (www.simuvuelo.org)
Antonio Gallardo
- VICEPRESIDENTE -
gallardo@simuvuelo.org
È 609.015.722
AEROCLUB SIMUVUELO (AS)
(Asociación Española de Aficionados a la Simulación de Vuelo)
www.simuvuelo.org